Académicos

Expertos jurídicos de muchos años se oponen al ISDS

Por Judith Resnik, Cruz Reynoso, Honorable H. Lee Sarokin, Joseph E. Stiglitz, Laurence H. Tribe (2015)

“Nuestro sistema jurídico descansa sobre la convicción de que cada individuo, sin importar su riqueza o poder, tiene el derecho igualitario de someter un caso a la corte. Para proteger y sostener el Estado de derecho, nuestros ideales de imparcialidad y justicia se deben aplicar en todas las situaciones y de la misma manera para todos. El sistema ISDS, por el contrario, es un sistema construido con base en el acceso diferenciado. El ISDS proporciona un sistema jurídico separado, disponible solamente para algunos inversionistas que están autorizados a salirse del sistema jurídico de Estados Unidos.”


¿Por qué el TTIP quiere proteger antes a los inversores que a los trabajadores de Europa y EEUU?

Por Harm Schepel, profesor de Derecho Económico de la Universidad de Kent (2015)

“Algo muy peligroso [puede pasar a los servicios públicos con el ISDS]. De haber una demanda ante un tribunal de arbitraje contra, imaginemos, una empresa que gestione recursos públicos, automáticamente la demanda saldrá fuera del país hacia una especie de tribunal autónomo ‘subcontratado’. Donde normalmente un juez emite un dictamen equilibrado entre el interés público general y los derechos de propiedad individual, con el ISDS un tribunal de arbitraje cuida más por lo general los derechos de propiedad de los inversores.”


Declaración de preocupación sobre las disposiciones concebidas para la protección de la inversión y los mecanismos de arbitraje de las disputas inversionista-Estado (ISDS) en el Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI o TTIP por sus siglas en inglés)

Por 120 académicos jurídicos (2014)

“La lógica en que se fundamentan los tratados bilaterales de inversión estaba tradicionalmente vinculada a visiones acerca del impacto potencial sobre la inversión extranjera de la inseguridad causada por sistemas jurídicos débiles en los países anfitriones. Si bien tal visión de un Estado imperfecto debe ser revisada en más detalle, es suficiente señalar que, en el contexto de las relaciones entre los Estados Unidos y la UE, es difícil argumentar en forma realista que los inversionistas tienen razones para preocuparse por los sistemas jurídicos locales, en cualquier lado del Atlántico. Sobre todo con una inversión extranjera directa de más de 1.5 billones de euros en ambos sentidos, no es posible sostener que los inversionistas, de hecho hayan sido disuadidos.”


Declaración pública sobre el régimen internacional de inversiones

Por 80 académicos especialistas en economía, ciencias sociales, leyes y ciencias políticas (2010)

“Compartimos una preocupación por el daño hecho al bienestar público por el régimen de inversión internacional, tal como se estructura actualmente, especialmente por su poder para impedir que los gobiernos tengan la capacidad para actuar en favor de su pueblo en respuesta a los problemas de desarrollo humano y sustentabilidad ambiental.”